VIK PAVILLON Jose Ignacio
VIK Pavillon: El Encuentro Maestro entre el Paisaje de Daglio y el Legado

En el exclusivo mapa de José Ignacio, donde el lujo se mide por la cercanía al mar y el respeto por el entorno, el VIK Pavillon se erige como una joya de cristal y piedra. Esta propiedad no solo es una extensión de la famosa marca hotelera, sino la culminación de una visión que une arte, arquitectura y naturaleza en una sola pieza habitable.

El Sello de Marcelo Daglio: Arquitectura de Silencio y Piedra
Para entender el Pavillon, hay que entender la mano detrás del plano: Marcelo Daglio. El arquitecto uruguayo, colaborador histórico de la familia Vik, es el responsable de dar forma física a los sueños de Alexander y Carrie Vik en Uruguay.

Daglio es un maestro en el uso de la piedra local y el hormigón, logrando que estructuras de gran escala se sientan ligeras y orgánicas. En el Pavillon, su genialidad reside en:
La integración topográfica: La casa no se impone sobre la duna; se asienta en ella, siguiendo las curvas del terreno.
El manejo de la luz: Mediante el uso de patios internos y ventanales de piso a techo, Daglio logra que la luz del Este —famosa por su intensidad— sea domesticada y se convierta en un elemento decorativo más.

El Universo VIK: Más que una Marca, un Estilo de Vida
La marca VIK ha transformado a Uruguay en un destino de clase mundial, basando su filosofía en tres pilares: Arte, Arquitectura y Vino. El Pavillon es el hermano más íntimo y vanguardista de este ecosistema:
Mientras que Estancia Vik celebra la tradición criolla y Playa Vik la modernidad audaz, el Pavillon se enfoca en la experiencia contemplativa del mar.
Cada rincón respira la curaduría de la marca, donde el arte contemporáneo no está colgado en una pared, sino integrado en el concepto mismo de la vivienda.
Vivir sobre el Océano
El Pavillon es, esencialmente, una ventana infinita al Atlántico. Su ubicación estratégica en José Ignacio permite una conexión directa con la playa, pero manteniendo la privacidad absoluta de un refugio privado.
Espacios Fluidos: Las áreas sociales están diseñadas para el encuentro, con techos altos y materiales naturales que mantienen una temperatura ideal y una sensación de frescura constante.
Exteriorismo de Vanguardia: Las terrazas y la piscina infinita se funden con la línea del horizonte, creando un efecto visual donde el agua de la piscina parece mezclarse con las olas.
Lujo Despojado: Fiel al ADN de Daglio y VIK, aquí el lujo no es dorado ni barroco; es la calidad del lino, la textura de la piedra tallada a mano y la posibilidad de ver salir el sol sobre el agua desde la cama.
"VIK Pavillon es la prueba de que, cuando la arquitectura de Marcelo Daglio y la visión de los Vik se encuentran, el resultado no es solo una casa, es un manifiesto de belleza frente al mar."






















